
Puedes guardar nuestras cartas encantadas junto a fotos, dibujos o pequeños objetos de ese año.
Colócala en una caja, sello, o sobre especial.
Abre esa cápsula dentro de 5, 10 o 20 años.
El mensaje, las palabras, la firma… conservarán la emoción intacta.
Es una forma preciosa de congelar recuerdos. Y cuando se vuelvan a leer nuestras cartas encantadas… todo volverá.
Porque una carta bien guardada, es una emoción en pausa. Y pausarla… también emociona.
Quedan:
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Días
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Horas
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Minutos
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Segundos
Para el día de Reyes Magos
