
Si tenemos la intuición de que recibirán un regalo físico (juguete, libro, juego), se puede acompañar con una postdata de la carta que lo presente en la noche de Reyes.
Por ejemplo: “Gaspar me ha contado que recibirás ese libro que tanto deseas… ¡cuídalo!”.
El efecto emocional del texto añade valor al objeto.
El niño/a conecta el regalo con la experiencia mágica de la noche de Reyes.
También se pueden incluir pistas, acertijos o retos relacionados.
Así, el juego se transforma en historia. Y la historia… se escribe con magia.
Quedan:
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Días
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Horas
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Minutos
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Segundos
Para el día de Reyes Magos
